{"id":16031,"date":"2025-05-14T16:42:05","date_gmt":"2025-05-14T23:42:05","guid":{"rendered":"https:\/\/cldc.org\/?p=16031"},"modified":"2026-08-14T12:07:52","modified_gmt":"2026-08-14T19:07:52","slug":"sanctuary","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cldc.org\/es\/sanctuary\/","title":{"rendered":"Santuario."},"content":{"rendered":"<p>El santuario precede a la humanidad.<\/p>\n<p>Brindar o recibir un refugio seguro ante el peligro o el dolor no requiere un lenguaje com\u00fan, no necesita ser ense\u00f1ado. La voluntad de ofrecer consuelo y seguridad, o de buscarlo cuando se necesita, reside en el mismo rinc\u00f3n de nuestra psique que el impulso de ingerir alimentos y agua cuando tenemos hambre o sed, o de dormir cuando estamos cansados.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1980, Estados Unidos fue testigo de un movimiento nacional de santuarios que desafi\u00f3 las pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n estadounidenses y plante\u00f3 profundas cuestiones de moralidad, legalidad y c\u00f3mo puede y debe ser la responsabilidad ciudadana cuando la crueldad impulsada por la ideolog\u00eda se acepta como el status quo. El movimiento surgi\u00f3 del intervencionismo militar de Reagan en Centro y Sudam\u00e9rica, y fue mucho m\u00e1s que una respuesta humanitaria a los refugiados que hu\u00edan de la violencia abyecta que Estados Unidos ayud\u00f3 a crear. Fue un conjunto de actos continuos de desobediencia civil que desafiaron directamente las pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n del gobierno federal.<\/p>\n<p>Impulsados por las din\u00e1micas de la Guerra Fr\u00eda y la creencia declarada de que detener la propagaci\u00f3n del comunismo en Am\u00e9rica Central deb\u00eda tener un costo humano ilimitado, pa\u00edses como El Salvador, Guatemala y Nicaragua se vieron envueltos en violencia de estado contra civiles, con ayuda militar, tanto p\u00fablica como secreta, de Estados Unidos. En El Salvador, Estados Unidos apoy\u00f3 al gobierno en su lucha contra el Frente Farabundo Mart\u00ed para la Liberaci\u00f3n Nacional, una coalici\u00f3n de cinco organizaciones guerrilleras de izquierda. Como tantos reg\u00edmenes de extrema derecha apoyados por Estados Unidos, el gobierno salvadore\u00f1o dependi\u00f3 en gran medida de escuadrones de la muerte, financiados y armados, pero no reconocidos, por el gobierno estadounidense. Estos escuadrones de la muerte se dirigieron contra cl\u00e9rigos, civiles y disidentes, lo que result\u00f3 en un estimado de 75.000 muertes extrajudiciales en El Salvador entre 1980 y 1992.<\/p>\n<p>En Guatemala, tras dos d\u00e9cadas muy turbulentas y violentas, los a\u00f1os 80 le mostraron al mundo el \u2019laboratorio de la muerte\u2019 que se genera cuando el poder\u00edo econ\u00f3mico de Estados Unidos se al\u00eda con un r\u00e9gimen t\u00edtere sin rendici\u00f3n de cuentas legal. En la d\u00e9cada de los 70, el pueblo maya, que constituye m\u00e1s del 40% de la poblaci\u00f3n de Guatemala, comenz\u00f3 a exigir igualdad y el reconocimiento de su lengua y cultura. El gobierno respaldado por Estados Unidos puso en marcha la \u201cOperaci\u00f3n Sophia\u201d, que ten\u00eda m\u00faltiples objetivos, todos ellos devastadores para los pueblos ind\u00edgenas. Doscientos <em>mil<\/em> personas fueron asesinadas o desaparecieron, y 1.5 millones adicionales fueron desplazadas, mientras el gobierno guatemalteco intentaba aplastar los movimientos de izquierda diezmando a la poblaci\u00f3n maya, a quienes el gobierno cre\u00eda que apoyaban a la guerrilla.<\/p>\n<p>En Nicaragua, los Contras, apoyados por Estados Unidos, lucharon contra el gobierno Sandinista, que hab\u00eda derrocado la cruel dictadura de Somoza. Dado que la ayuda militar y la financiaci\u00f3n para los Contras eran ilegales seg\u00fan la ley de Estados Unidos, la CIA financi\u00f3 la operaci\u00f3n vendiendo secretamente armas a Ir\u00e1n y desviando esos fondos a los Contras. Los Contras, al igual que tantos otros actores no estatales en conflictos militares centro y suramericanos, supuestamente utilizaron el narcotr\u00e1fico para financiar sus campa\u00f1as de violencia. La intervenci\u00f3n de Estados Unidos en Nicaragua contribuy\u00f3 a d\u00e9cadas de inestabilidad y horror para quienes intentaron pronunciarse contra la crueldad de los reg\u00edmenes apoyados por Estados Unidos.<\/p>\n<p>El resultado de esta violencia generalizada fue el \u00e9xodo masivo de ciudadanos perseguidos de pa\u00edses donde el asesinato de la poblaci\u00f3n se hab\u00eda convertido en una pr\u00e1ctica aceptada. A pesar de la crisis humanitaria, el gobierno de EE. UU. se mostr\u00f3 reacio a conceder asilo a los refugiados centroamericanos. Esta renuencia se debi\u00f3 a la pol\u00edtica de la Guerra Fr\u00eda. Admitir a un gran n\u00famero de refugiados de El Salvador y Guatemala habr\u00eda implicado que los gobiernos respaldados por Estados Unidos eran responsables de violaciones de derechos humanos, lo que contradec\u00eda la narrativa de la administraci\u00f3n Reagan de que estos gobiernos estaban luchando contra el comunismo y protegiendo la democracia.<\/p>\n<p>Para empeorar las cosas, el Servicio de Inmigraci\u00f3n y Naturalizaci\u00f3n (INS) sol\u00eda rechazar sistem\u00e1ticamente las solicitudes de asilo de ciertos refugiados centroamericanos. Entre 1983 y 1990, solo se aprobaron alrededor del 2% de las solicitudes de asilo de salvadore\u00f1os y guatemaltecos. En cambio, los solicitantes de asilo procedentes de pa\u00edses comunistas como Nicaragua (cuyo gobierno sandinista era rechazado por Estados Unidos) ten\u00edan muchas m\u00e1s posibilidades de recibir protecci\u00f3n. Este doble rasero indign\u00f3 a los defensores de los derechos humanos y a los grupos religiosos.<\/p>\n<p>Muchas comunidades religiosas, particularmente dentro de algunas denominaciones protestantes, parroquias cat\u00f3licas y congregaciones jud\u00edas, sintieron una obligaci\u00f3n moral de responder. Influenciados por la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y el concepto b\u00edblico de santuario, cre\u00edan que ofrecer refugio a personas perseguidas era un imperativo moral, incluso si entraba en conflicto con la ley estadounidense. Las iglesias, sinagogas y l\u00edderes espirituales comenzaron a desafiar abiertamente las leyes federales de inmigraci\u00f3n al dar refugio a refugiados centroamericanos indocumentados. Trazaron paralelismos entre sus acciones y ejemplos hist\u00f3ricos de resistencia moral, como el Ferrocarril Subterr\u00e1neo y los esfuerzos europeos para ocultar jud\u00edos durante el Holocausto.<\/p>\n<p>Las iglesias desempe\u00f1aron un papel crucial, no por un simple impulso humanitario, sino porque sectores de la comunidad de fe hab\u00edan estado involucrados durante mucho tiempo en el trabajo por la justicia social: derechos civiles, activismo contra la guerra y solidaridad laboral. Organizaciones como el Movimiento Cat\u00f3lico Laborista, grupos cu\u00e1queros (como el Comit\u00e9 Estadounidense de Servicio a los Amigos) e incluso algunas congregaciones protestantes convencionales consideraban el santuario como una extensi\u00f3n de su compromiso con la justicia social. Invocaron principios b\u00edblicos de \u201cacoger al extranjero\u201d mientras criticaban simult\u00e1neamente el imperialismo estadounidense.<\/p>\n<p>El gobierno de Estados Unidos respondi\u00f3 al movimiento masivo de refugio de refugiados con mayor vigilancia, infiltraci\u00f3n exitosa de organizaciones de santuario, arrestos y enjuiciamientos. En 1985, el gobierno federal acus\u00f3 a 16 trabajadores de santuario, incluidos cl\u00e9rigos y laicos, en Tucson, Arizona, de cargos relacionados con el contrabando y el refugio de inmigrantes indocumentados. El programa de 10 meses, cuyo objetivo era destruir el movimiento de santuario, denominado sombr\u00edamente Operaci\u00f3n Sojourner, no solicit\u00f3 ni recibi\u00f3 ninguna orden judicial de registro. En su lugar, inundaron el movimiento en todos los niveles con agentes encubiertos. La Operaci\u00f3n Sojourner finalmente condujo a uno de los casos m\u00e1s controvertidos de mediados de los 80., <em>EE. UU. c. Aguilar<\/em>. Aunque 8 acusados de \u201calto nivel\u201d fueron declarados culpables de delitos relacionados con la lucha contra pol\u00edticas migratorias y pr\u00e1cticas de asilo hip\u00f3critas, el caso en realidad result\u00f3 en un mayor escrutinio de las pol\u00edticas de EE. UU. y un mayor apoyo a las acciones de quienes participaron en la provisi\u00f3n de santuarios.<\/p>\n<p>Actualmente, estamos presenciando un intento por parte de la administraci\u00f3n Trump (particularmente defendido por el subsecretario de Estado Stephen Miller) de utilizar lagunas y interpretaciones legales forzadas de la Ley de Extranjeros Enemigos para suspender el h\u00e1beas corpus para ciudadanos indocumentados que el gobierno considera indeseables. Miller fue citado recientemente diciendo: \u201cLa Constituci\u00f3n es clara, y esa es, por supuesto, la ley suprema del pa\u00eds, que el privilegio del recurso de h\u00e1beas corpus puede ser suspendido en tiempos de invasi\u00f3n\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Si bien esto suena extremo, cabe recordar que los EE. UU. han suspendido el habeas corpus solo cuatro veces a lo largo de nuestra breve historia. Una vez fue durante la Guerra Civil; otra durante la reconstrucci\u00f3n en Carolina del Sur, cuando el KKK intent\u00f3 subyugar nuevamente a la poblaci\u00f3n negra con terror y violencia; durante una insurrecci\u00f3n en Filipinas en 1905; y en Haw\u00e1i despu\u00e9s del bombardeo de Pearl Harbor durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 abundantemente claro es que la administraci\u00f3n Trump empujar\u00e1 las fronteras de la ilegalidad tan lejos como sea humanamente posible para promover su agenda xen\u00f3foba de \u201cAm\u00e9rica primero\u201d. La administraci\u00f3n ya no siente la necesidad de usar \"silbatos para perros\". Si eres moreno, hablas en contra de sus pol\u00edticas o tienes la desgracia de haber entrado en su radar, existe el riesgo de que termines en el laberinto dist\u00f3pico que culmina en una prisi\u00f3n salvadore\u00f1a.<\/p>\n<p>Ha habido muchas ocasiones en la historia en las que la responsabilidad de escuchar la propia conciencia se convierte en una obligaci\u00f3n moral ante la violencia codificada contra un grupo de humanos demonizados. Por ejemplo, la Constituci\u00f3n de los Estados Unidos una vez consider\u00f3 a las personas esclavizadas como 3\/5 de una persona. La Ley de Esclavos Fugitivos ciment\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la legalidad de la esclavitud como propiedad al exigir y recompensar la devoluci\u00f3n de los esclavos que escapaban. Durante este vergonzoso cap\u00edtulo, muchas almas valientes respondieron creando, implementando y apoyando el descentralizado Ferrocarril Subterr\u00e1neo. Mientras somos testigos de c\u00f3mo la administraci\u00f3n Trump desgarra los cimientos de nuestra democracia, debemos preguntarnos una vez m\u00e1s: \u00bfCu\u00e1ndo y c\u00f3mo elegiremos resistir el oscuro giro del autoritarismo? \u00bfC\u00f3mo juzgar\u00e1 la historia nuestras acciones, o inacciones?<\/p>\n<p>Lo que se ha dejado claro a trav\u00e9s del lente de la historia es que organizarse por el bienestar de los dem\u00e1s no ocurre de forma pasiva. Por su propia naturaleza, la organizaci\u00f3n es una actividad arraigada en la acci\u00f3n. Participar de manera segura (tanto como sea posible) en actividades que equivalen a la resistencia organizada requiere apoyo comunitario, capacitaci\u00f3n y educaci\u00f3n hist\u00f3rica. Armarse con la informaci\u00f3n m\u00e1s reciente sobre c\u00f3mo proteger las comunicaciones, qu\u00e9 puede o no puede hacer la polic\u00eda al acercarse a usted, o identificar a sus aliados dentro de su biorregi\u00f3n, son excelentes puntos de partida. Preguntar a las organizaciones que sirven a miembros de la comunidad indocumentada c\u00f3mo puede apoyar mejor sus esfuerzos tambi\u00e9n es de vital importancia en este momento. Crear alianzas y redes de confianza lleva tiempo. A medida que las acciones apenas veladas de supremacistas blancos contra las comunidades inmigrantes no hacen m\u00e1s que crecer, el d\u00eda para tomar una decisi\u00f3n sobre d\u00f3nde se encontrar\u00e1 en los anales de la historia est\u00e1 cerca. <em>deber <\/em>apoyar el derecho de los dem\u00e1s a existir sin persecuci\u00f3n, incluidos los inmigrantes. Sin las incre\u00edbles contribuciones de trabajo y cultura de quienes nacieron fuera de nuestras fronteras, el futuro saludable de este pa\u00eds est\u00e1 en duda.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sanctuary predates humanity. Providing or receiving safe harbor from danger or pain does not require common language, it does not need to be taught. The willingness to offer comfort and safety, or to seek it when in need, resides in the same neighborhood of our psyche as the drive to take in food and water [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":159,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-16031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/159"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16031"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18787,"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16031\/revisions\/18787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cldc.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}